Esta fue una situación que se dio en los 2 colegios secundarios a los que he ido. Uno de ellos es un colegio chico, que no tiene prestigio y con alumnos en su mayoría de la provincia de Buenos Aires (La Matanza la mayoría) e hijos de porteros.
El otro tiene mucho prestigio, años de trayectoria, es un edificio gigante, con muy buenos profesores (aunque actualmente está venido abajo).
El medio pelo es el colegio “Ricardo Rojas” y el prestigioso es el “Mariano Acosta“
Los primeros años curse en el colegio Ricardos Rojas, que fue el colegio donde el Mariano Acosta me ofreció vacante, porque no aprobe el curso de ingreso por tan sólo 1 punto.
Esa fue una de mis mas grandes frustaciones académicas, había obtenido 78 puntos y para entrar necesitaba 79. (cuando volví a entrar me enteré que gente con menor puntaje entró, a mí me habían prometido que me iban a llamar y jamás lo hicieron)
Pero gracias a esa situación conoci a muy buenos amigos y conocí también otro mundo.
Los primeros años no fueron difíciles, las cursadas no me eran difíciles para nada y me había integrado muy bien al colegio. Lo único que realmente me molestaba era cuando los profesores nos decían a todos que íbamos a ser unos basureros, unos vagos y futuros chorros.
Si bien en el colegio había cada malandra la gran mayoría eran pibes honestos, molestaba mucho que generalizaran y nos insultaran de esa forma.
En algo tenían razón: muchos de mis compañeros (especialmente de 1er año) tenían malos hábitos y no se querían bañar. Los días de lluvia había un olor insoportable por esta razón.
La primera vez que pasó me sorprendí como algunos profesores pedían encarecidamente como si fuesen la mamá y el papá para que se bañen.
Por suerte la vergüenza sirvió porque después eso ya no pasaba, los pibes iban limpios a cursar (o por lo menos esa baranda no la olí más).
Bueno, pero lo que quiero contar es que había una profesora en particular: profesora de Química y Física que tenía remordimiento con nosotros, sus alumnos.
Todos los días se quejaba afirmando que ibamos a terminar siendo basureros, hasta el más aplicado alumno.
Por supuesto que a nosotros no nos gustaba y reaccionábamos peleandonos todos los días con esta profesora. Se gano el odio de todo el curso por esto.
El odio era mutuo, nosotros la odiabamos y ella nos odiaba también.
Hoy sigo sin entender que fue lo que le hicimos nosotros para que nos tratara de esa forma, porque no eramos malos pibes. Teniamos nuestras pendejadas como cualquier grupo adolescente, pero nada que un docente no pueda manejar.
El constante bombardeo de: cuando sean más grandes no van a conseguir trabajo, o van a tener que laburar de basureros.
Nosotros reaccionabamos: un día una de mis compañeras se cansó de que nos diga que ibamos a ser basureros y la amenazo diciendo que su padre era el jefe seccional de la recolección de basura de su zona y que no le iban a retirar la basura a ella.
No se si se habra asustado por esa tontería o realmente pensó que no le iban a recoger más la basura (bardera pero bastante boluda la profe

). Afortunadamente dejó de molestar por un tiempo.
Al entrar al Mariano Acosta en 4to año la situación fue totalmente distinta: había mucho respeto con el alumno y de vez en cuando algún profesor comentaba: “cuando ustedes sean médicos” “cuando ustedes sean abogados” “cuando ustedes sean profesionales” el cambio era total, un cambio demasiado radical. Me sentía a gusto con este colegio: los profesores te respetaban.
Hoy la mayoría de mis viejos compañeros estan siguiendo carreras o tienen buenos trabajos. Hay otros que no terminaron el secundario pero no terminaron ni como basureros ni cartoneros y menos como chorros.
¿Habrá sido que esta falta de respeto de los profesores a los alumnos los habra afectado? Porque varios de esos compañeros son muy capaces, pero sin embargo varios no pudieron terminar el secundario.
Se que no puede ser la única causa, pero no habrá influido mucho la constante denigración que recibían?
Yo me fui porque quería una mejor educación, mis compañeros se iban a separar al año siguiente (especialmente mi grupo de amigos) en distintos cursos y estaba cansado del insulto constante de los profesores.
Renuncié a ser abanderado o escolta por tener uno de los mejores promedios, pero ¿de qué servia ese reconocimiento hipócrita cuando durante todo el año a mí y a todos mis compañeros nos discriminaban?