
Es una práctica habitual aca sacar fotocopias de todos los libros que vamos a necesitar. Muchos estudiantes se recibieron con fotocopias y nunca lograron tocar un libro.
Muchos centros de estudiantes en las distintas facultades se pelean por tener el control de los apuntes, de las fotocopias y de tener la exclusividad sobre esos apuntes.
Y hacen lo que sea para lograr su cometido. Son capaces de hacerle un complot a un profesor y querer echarlo de la facultad. Los patotean, los amenazan y les hacen la vida imposible hasta que les entregan “todos los derechos” de reproducción.
Les importa sólo la plata, no les interesan los estudiantes (aunque hay pocas excepciones, muy pocas).
Los libros son negocio, pero las fotocopias también lo son. No por nada cerca de las facultades hay fotocopiadoras por doquier.
Alrededor de mi facultad hay muchas. Lo más gracioso es que la mayoría se llaman “El Apunte”
Nunca supe si no tuvieron mucha creatividad los dueños o es una cadena de fotocopiadoras.
Si fuese una cadena tendrían logos similares, pero eso no pasa: eso me hace pensar que los dueños no tienen ingenio ni para inventar un buen nombre!